Voz en OFF

Mostrando entradas con la etiqueta Deseos de cumpleaños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Deseos de cumpleaños. Mostrar todas las entradas

26.4.13

¡Feliz cumpleaños, Armin!



San Salvador, 26 de abril de 2013.


Armin,

Recuerdo que hace un año te escribí una breve nota con motivo de tu cumpleaños. El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos, como dice la canción. Empero, sigo creyendo en lo que te escribí: “Te sigo con la confianza de un ciego que se sostiene del hombro de quien lo guía”. Cuántas cosas cambiaron en los meses anteriores, ¿no es cierto? Como lo dijiste una vez, cambiaste los libros de medicina por cámaras, lentes y equipos distintos, pero sé que estás mucho mejor que antes. Se nota. Y yo me alegro por vos.

Desde hace más de un año te regalé mi amistad. Aprovecho para recordarte algo que me debés: Un atol de semillas de marañón en Atoles La Pasarela. ¡Que no pase de este año! Te regalo, una vez más —y cuantas veces sea necesario— un abrazo. Y con él toda la fuerza, la alegría, la confianza, el respeto, la admiración, el cariño y la seguridad de que vas a ser una mujer que tenga muchos éxitos en los años venideros.

Somos muchísimas las personas que te queremos en demasía, que te rodeamos para protegerte de las dudas, los temores, la soledad… y que, sobre todo, hoy estamos felices por tu cumpleaños.

Tu amigo que te quiere, 

Jorge Alfredo Márquez Fagoaga

25.4.12

Para Armin Rivera, en su cumpleaños


Soy tu amigo y me siento orgulloso de vos. Todavía no te conozco en persona pero te sigo con la confianza de un ciego que se sostiene del hombro de quien lo guía. Te leo a diario y me alegro en demasía cuando sé que estás bien. Si te leo escribiendo cosas tristes, me entristezco con vos. Empero, estoy consciente que la tristeza se disfruta tanto como cualquier otro sentimiento. Dicen que hoy estás ‘tiernita’. (Bueno, vos misma me lo escribiste hace ya varias horas.) ¿Qué se siente volver a nacer? ¿Qué se siente dejar atrás un año anterior —y con él un cúmulo de aciertos y desaciertos, llantos, nostalgias, alegrías, emociones, anhelos— y empezar uno nuevo? Hoy cumplís años, y yo te regalo mis palabras. Traté de adornarlas de la mejor forma posible. Les puse todo el listón que fui capaz de encontrar. Yo sé que te van a gustar porque yo las he cuidado desde que aprendí a usarlas y sé que vos las vas a cuidar también. Te regalo mi amistad. Hace años aprendí que lo que no se comparte, se pierde; y yo no quiero perderme en este océano humano. Te regalo un abrazo. Uno fuerte y sincero. (No te lo iba a decir, pero te voy a dejar mis brazos para cuando necesités otro abrazo. Por otro lado, yo me voy a quedar con los tuyos para cuando yo los necesite.) ¡Que tengás un bonito día de cumpleaños, Armin!