...
Cuando ya se acerca el momento de despedirnos, casi
siempre le digo “Al rato nos tomamos un café juntos.” Él se ríe mientras yo todavía
me asombro al poder escuchar su voz aunque él se encuentre a miles de
kilómetros de distancia y me dice: “Eso me parece fooooormidable.”
Mientras tanto, los dos seguimos viviendo-muriendo un
poco más.
...
Se fue del país en mayo del 98, y volví a verlo hasta
febrero de este año.
Hablo de mi padre, el hombre que amo con todo mi ser.
Deseo verlo otra vez. Aquí. Allá. En cualquier café.
Pronto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario