Voz en OFF

25.2.12

Harakiri

A O-Coni-Co,
in memoriam.


En el vientre de mi alma hundí la daga del olvido
para expiar de una vez tu inmensurable afrenta.
Amaterasu Omikami, (de quien tantos han nacido,)
dictaminó la muerte mía una noche sangrienta.
Y fue por culpa tuya, indeseable geisha
que, danzando con lascivia en toda ceremonia,
servías a los hombres el codiciado cha
que bebían junto a ti sin ninguna parsimonia.
En el Templo del Amor erigí yo un estrado
que cubrí con alfombras totalmente carmesíes.
Rodeado de mí mismo, (a quien tú has deshonrado,)
confesé todas mis culpas; recé todas mis díes
írae; la daga empuñé, y en mi vientre la hundí…
(Fue por ti, mas ¡qué importa! Ahora soy un kamí.)




11 de noviembre de 2004.
(23.28 hrs.)

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